Cuando una persona ya lleva varias sesiones de Reiki, pueden empezar a aparecer "otro" tipo de sensaciones. Los pacientes empiezan a afrontar emociones más profundas:
- Durante la sesión de Reiki pueden empezar a sentir rabia, tristeza o miedo.
- También pueden visualizarse colores oscuros (negro, marrón, verde oscuro), acompañados de sentimientos aparentemente desagradables.
- Durante la sesión pueden aparecer dolores inesperados (de repente duele una zona del cuerpo con mucha intensidad. Generalmente el dolor alcanza un punto máximo, muy doloroso, y luego empieza a descender hasta que desaparece).
- Durante la sesión pueden aparecer recuerdos de la vida, cosas que no se han afrontado o que han resultado muy duras.
Que aparezcan todas estas emociones durante una sesión de Reiki es una buenísima señal. Signfica que la terapia Reiki está dando fruto y que la persona está empezando a "desbloquearse".
Cuando el paciente empieza a sentir estas cosas es muy importante explicarle que precisamente ahora es cuando la terapia Reiki está empezando a sanar de verdad. Si esto no se explica, el paciente no entenderá lo que está ocurriendo.