Durante el trayecto, de repente, las manos se me pusieron muy calientes y vibrantes. La sensación me impactó y a partir de esa fecha me dediqué a practicar mucho más.
Unos seis meses después canalicé un símbolo. En 2004 inicié a mi marido y en 2005 abrí consulta privada. Desde ese año, realizo iniciaciones de forma profesional.
Hoy por hoy, el Reiki ocupa un lugar fundamental en mi vida.