En la mayoría de los libros de Reiki se recomiendan ciertas posturas básicas que se han aceptado como convencionales. Es interesante conocerlas, pero, en realidad, no resultan imprescindibles y limitan bastante el trabajo con Reiki.
Lo único verdaderamente importante es colocar las manos con amor y con el deseo sincero de ayudar al otro. Cuando nuestro ánimo es ayudar, el Reiki fluye y sana y da igual la postura que utilicemos.
Con frecuencia, intentar seguir esas posturas de los libros al pie de la letra dificulta que el reikista aprenda a utilizar su intuición.
Para aprender deprisa a usar la intuición lo mejor es olvidarse de estas posturas cuanto antes. Si nos aferramos a ellas con demasiado afán, tardaremos más tiempo en desarrollar la intuición.