Estoy casada y tengo dos hijos. Durante los primeros años de crianza de mi primer hijo mantuve mucho contacto con grupos de apoyo a la lactancia y con asociaciones que defienden el parto fisiológico.
En aquella época colaboraba con publicaciones de maternidad y, a consecuencia de mi trabajo, comprendí que los bebés necesitan llegar a nuestro mundo de una forma más respetuosa. Como resultado, mi segundo hijo nació en casa. De esto hace ocho años.
La experiencia de este parto me conmovió especialmente y cambió perspectivas en mi forma de mirar la vida.
El Reiki me llegó en 2003 y me ha traído traído también muchos cambios interiores.