En general, detrás de los nervios suele haber RABIA.
Otras veces (con menor frecuencia) puede ser MIEDO.
También puede ocurrir que estas dos emociones se mezclen y se encuentren ambas presentes, a la vez, detrás de nuestros nervios.
Cuando no le "damos salida" a nuestra rabia (nos la quedamos dentro) o el miedo es muy intenso, la rabia o el miedo pueden convertirse en nervios.