Las crisis de sanación constituyen un proceso natural, propio de la capacidad de autocuración del cuerpo humano. Aunque los efectos son desagradables, constituye un síntoma muy positivo. Significa que el tratamiento está surtiendo efecto y que la persona está cercana a una sanación más profunda.
Algunos ejemplos sencillos para comprender mejor cómo funciona una "crisis de sanación":
1. Cuando nos hacemos una herida sangrante y nos sale costra, llega un momento en que la costra se empieza a secar y la piel nos pica. Ese picor es una pequeña crisis de sanación, que se está produciendo de forma localizada. Cuando la piel definitiva ha sustituído a la antigua y la herida está sanada, el picor desaparece.
2. Cuando pillamos una gripe, nos sube la fiebre. El calor de la fiebre es el mecanismo que usa el cuerpo para combatir la gripe. La fiebre es una crisis de sanación. Cuando la fiebre empieza a bajar significa que estamos empezando a recuperarnos de la gripe.
3. Cuando cogemos un virus que ataca al sistema digestivo, nos entra colitis. Esa colitis es, precisamente, lo que está expulsando al virus de nuestro organismo. La colitis es una crisis de sanación. Si permitimos que la colitis evolucione por sí misma, el cuerpo consigue liberarse del virus espontáneamente.