Igual que hicimos al abrir sesión, volvemos a rezar, en silencio. Esta oración se suele decir mentalmente, sin hablar, pero siéntete libre, en todo momento, de hacerlo en voz alta, si lo deseas y tienes confianza con tu paciente.
Primero colocamos nuestras dos manos sobre el chakra corazón (o cruzamos los dedos en actitud de rezar) y nos alejamos un poco de la persona.
A continuación, repetimos mentalmente la oración de agradecimiento. Podemos inventarnos la que deseemos.
Ejemplo de oración:
"Gracias, Fuente de Energía (o "gracias, Señor", "gracias, Dios mío", si eres creyente) por esta sesión de Reiki que acabo de dar. Gracias por la Energía recibida, por el amor recibido, gracias de todo corazón por la sanación que he compartido con esta persona".