En el caso de los caballos o las vacas, colocaremos las manos directamente en el lugar afectado del cuerpo, por ejemplo, sobre la pata que tenga paralizada o hinchada.
Si la pata lleva un vendaje o una compresa, sitúa las manos sobre le vendaje. El Reiki lo atravesará.
Otras zonas recomendable para caballos y vacas son detrás de las orejas, por encima de los ojos y en el centro de la cabeza.
A los animales salvajes o demasiado grandes o del zoológico podemos enviarles Reiki a distancia. También podemos hacerlo así con animales que estén en peligro, incluso aunque no se encuentren cerca de nosotros.
Con los peces de acuario colocaremos las manos dentro de la pecera o sobre el agua.
Con los pájaros podemos sostenerlos con nuestras manos (si se dejan coger) o colocarlas dentro de la jaula.